Un formulario de salud rápido antes de la primera sesión y ducha previa. Seguridad primero, siempre.
Un minuto de respiración guiada para preparar el cuerpo. El frío se gestiona con la cabeza.
Inmersión a 3–6°C, supervisada. Los primeros 30 segundos son los difíciles. Después, calma.
Piernas ligeras, cabeza despejada y ese orgullo tranquilo de haberlo hecho. Repite la semana que viene.
Lo que dice la investigación sobre la inmersión en agua fría — contado sin humo. No es magia: es fisiología aplicada a tu recuperación.
La inmersión en frío tras el esfuerzo se asocia a menor dolor muscular percibido en las 24–48h siguientes.
Si juegas o entrenas varias veces por semana, el frío te ayuda a llegar mejor a la siguiente sesión.
El golpe de frío activa el sistema nervioso: muchos lo describen como el mejor reinicio mental de la semana.
Exponerte al frío de forma controlada entrena tu respuesta al estrés. Tres minutos difíciles que hacen fácil el resto del día.
Principalmente para recuperar después del ejercicio: reduce la sensación de agujetas y la fatiga percibida, y muchos usuarios lo usan también como herramienta de claridad mental y gestión del estrés. No tratamos ni prevenimos ninguna enfermedad — es recuperación deportiva, no medicina.
Sí. La inmersión en agua fría no es recomendable con problemas cardiovasculares, hipertensión no controlada, embarazo o ciertas condiciones circulatorias. Por eso pedimos un cribado de salud obligatorio antes de la primera sesión y toda inmersión está supervisada. Si tienes dudas, consulta antes con tu médico.
No exactamente. La crioterapia clínica usa cabinas de nitrógeno a -110°C en entornos sanitarios. Lo nuestro es inmersión en agua fría (3–6°C): el método tradicional que usan deportistas de todo el mundo, dentro de tu club y supervisado.
Sí: filtración continua con ozono, tests diarios de calidad del agua, ducha obligatoria antes de entrar y cambios completos de agua programados. El protocolo de higiene es la parte del negocio que más nos tomamos en serio.
Sí. Empiezas con inmersiones cortas, con guía de respiración y acompañado. Los primeros 30 segundos son los difíciles — después llega una calma que engancha. La mayoría repite.