La mayoría de clubs que se plantean una zona de recovery se frenan en la misma imagen: obras, fontanería, un vaso de agua fría de obra, permisos, meses parados. Y tiene sentido frenarse ahí, porque esa versión es cara, lenta y difícil de deshacer. Pero no es la única. El recovery moderno de contraste —frío y calor— cabe en un rincón y se instala en una tarde.

Por qué no hace falta obra
El equipo que instalamos está pensado para espacios que no se pueden reformar:
- Baño de hielo autónomo: bañera rígida con enfriador y filtración integrados. No necesita fontanería nueva: se llena con manguera y se mantiene en circuito cerrado con filtración y control diario de cloro y pH. Para el cambio de agua basta un sumidero cercano — el de las duchas vale.
- Sauna de 2 plazas: sin agua y sin desagüe. Por defecto es una sauna finlandesa a unos 80 °C; donde el club no puede dejar una línea eléctrica propia, va una cabina de infrarrojos. Se coloca en un rincón en zona común que vemos juntos en la visita, y la toma la prepara y la valida el instalador del club.
- Sin permanencia estructural: nada va anclado ni empotrado. Si un día quieres recuperar el espacio, se retira sin obra y no queda rastro.
Cuánto espacio necesitas
Menos del que imaginas. Un rincón de vestuario ampliado, el fondo de una sala de fisio o una esquina infrautilizada bastan. No compite con tus pistas ni con tu sala de máquinas: ocupa el metraje que hoy no genera nada.
Quién monta y quién mantiene
Lo montamos nosotros. El mantenimiento técnico —agua, química, revisiones, cualquier avería— también es nuestro. Tu equipo solo hace 5 minutos al día: una tira de test antes de abrir, retirar lo que flote y un paño a la cabina —y hacer cumplir la ducha previa—. El cambio de agua lo hacemos nosotros en la visita mensual. Con protocolo y formación por nuestra parte. Ni obra, ni aprender a repararlo, ni sumar operativa pesada.
La zona de recovery deja de ser un proyecto de reforma y pasa a ser lo que debería: un servicio nuevo que aparece en tu club sin que tengas que parar nada. Así funciona la colaboración con Nordik →
Preguntas frecuentes
¿De verdad no necesito obra ni fontanería?
Obra ninguna: nada va anclado ni empotrado y no hace falta fontanería nueva. El baño de hielo trabaja en circuito cerrado con filtración y control diario de cloro y pH, y se llena con manguera; para el cambio de agua basta un sumidero cercano, el de las duchas vale. La toma de cada equipo la prepara y la valida el instalador del club.
¿Cuánto espacio ocupa?
Un rincón en zona común que vemos juntos en la visita. Cabe en una esquina infrautilizada y no compite con pistas ni con la sala de máquinas.
¿Cuánto se tarda en instalar?
Una tarde. Y si algún día quieres recuperar el espacio, se retira sin obra y sin dejar rastro.


