La pregunta corta tiene respuesta corta: sí, pero no por lo que crees. Un baño de hielo no es rentable porque cobres 17 € por sesión. Es rentable porque genera un ingreso nuevo sobre un espacio que ya pagas, con socios que ya vienen y sin que adelantes capital. Vamos a los números, sin humo.

Lo que cuesta (y quién lo pone)
El equipo profesional —bañera con enfriador, filtración y sauna finlandesa a unos 80 °C donde hay sitio— es una inversión que asusta a muchos dueños, y por eso el baño de hielo sigue sin estar en la mayoría de clubs. Pero el capex no es el problema real: con el modelo de Nordik, esa inversión no la pones tú. El equipo es nuestro, la instalación es nuestra, el mantenimiento técnico es nuestro. Tú pones el espacio y 5 minutos al día: una tira de test antes de abrir, retirar lo que flote y un paño a la cabina —y hacer cumplir la ducha previa—. El cambio de agua lo hacemos nosotros en la visita mensual.
Y el capex tampoco es lo que de verdad frena a un club. Lo que frena es lo que no aparece en la factura del equipo: el seguro de responsabilidad civil del agua fría, el cribado de salud de cada usuario, el protocolo sanitario y la programación de las sesiones. Eso —y no la bañera— es el marrón por el que un club no lo monta solo. Nordik lo asume entero.
Lo que entra
Una ubicación madura (mes 5-6) hace del orden de 170 sesiones al mes —unos 42 socios del club usándolo con regularidad: 22 con Pase Nordik y el resto en sesiones sueltas— y factura en torno a 3.550 €/mes. De ahí, el club se lleva un reparto escalonado, que sube con el uso: 30 % hasta 50 sesiones al mes, 45 % de la 51 a la 100 y 55 % a partir de la 101 — cerrado por contrato, sobre un servicio que hoy no existe en su oferta y que no le cuesta ni un euro de inversión.
A ese volumen son unos 1.300 €/mes de ingreso nuevo —más de un tercio de lo que factura el servicio— y limpio: el club pone el espacio y cinco minutos al día, y ni siquiera la luz y el agua del equipo, que corren por cuenta de Nordik.
El break-even honesto
Para ti como dueño del club, el break-even es inmediato: no inviertes, así que no hay nada que recuperar. Desde la primera sesión, el reparto es margen. El riesgo de capital lo asume Nordik. Y la salida es limpia: fijamos por contrato un umbral de uso objetivo y, si el servicio no lo alcanza, retiramos el equipo sin coste ni penalización para el club. Sin obra que deshacer.
La pregunta rentable, entonces, no es «¿cuánto cuesta?» —cuesta cero para el club—. Es «¿mis socios lo usarán?». Y eso no se adivina: se prueba. Por eso empezamos con una llamada de 15 minutos en la que te enseñamos, con datos, cuántos de tus socios ya buscan «baño de hielo» y hoy se lo llevan a un spa fuera del club. Si tiene sentido, empezamos con 30 días de prueba: tu base lo usa y lo paga, y si no encaja, retiramos el equipo sin coste ni penalización.
En una línea
Comprar tu propio baño de hielo puede tener sentido si quieres gestionar tú mismo el seguro, el cribado, las reservas, el cobro y la programación. Si no —y casi ningún club quiere ese marrón—, el modelo gestionado te da el mismo ingreso nuevo sin el capex ni el riesgo. Te lo montamos y lo gestionamos nosotros →
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tengo que invertir como club?
La inversión, la instalación y el mantenimiento técnico los pone Nordik, incluido el cambio de agua en la visita mensual. Tú pones el espacio y cinco minutos al día: una tira de test antes de abrir, retirar lo que flote y un paño a la cabina.
¿Qué me llevo yo?
Un reparto escalonado de la facturación generada en tu espacio, que sube con el uso: 30 % hasta 50 sesiones al mes, 45 % de la 51 a la 100 y 55 % a partir de la 101, cerrado por contrato, sobre un servicio que hoy no existe en tu oferta.
¿Y si no funciona?
Fijamos por contrato un umbral de uso objetivo. Si el servicio no lo alcanza, retiramos el equipo sin coste ni penalización para el club, y sin obra que deshacer. El riesgo de capital lo asume Nordik, no el club.
¿Quién asume el riesgo sanitario y legal del agua fría?
Nordik: seguro de responsabilidad civil propio, cribado de salud de cada usuario y protocolo sanitario del agua fría.


